Nadie puede dudar de que las cosas recaen,
un señor se enferma y de golpe un miércoles recae
un lápiz en la mesa recae seguido
las mujeres, cómo recaen
teóricamente a nada o a nadie se le ocurriría recaer
pero lo mismo está sujeto
sobre todo porque recae sin conciencia
recae como si nunca antes
un jazmín para dar un ejemplo perfumado
a esa blancura
¿de dónde le viene su penosa amistad con el amarillo?
el mero permanecer ya es recaída
es jazmín entonces
y no hablemos de las palabras
esas recayentes deplorables
y de los buñuelos fríos que son la recaída clavada
contra lo que pasa, se impone pacientemente la rehabilitación
en lo más recaído hay siempre algo que pugna por rehabilitarse
en el hongo pisoteado, en el reloj sin cuerda
en los poemas de Pérez, en Pérez
todo recayente tiene ya en sí un rehabilitante
pero el problema, para nosotros los que pensamos nuestra vida
es confuso y casi infinito
un caracol segrega y una nube aspira
seguramente recaerán
pero una compensación ajena a ellos los rehabilita
los hace treparse poco a poco a lo mejor de si mismos
antes de la recaída inevitable
pero nosotros tía ¿cómo haremos?
¿cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído
si por la mañana estamos tan bien
tan café con leche
y no podemos medir hasta donde hemos recaído en el sueño
o en la ducha
y si sospechamos lo recadente de nuestro estado
¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña
al terminar su obra maestra
al afeitarse sin un solo tajito
no toda recaída va de arriba abajo
porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa
cuando ya no se sabe donde se está
probablemente Icaro creía tocar el cielo
cuando se hundió en el mar Eponimo…. y
dios te libre de una zambullida tan mal preparada
tía ¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quien ha sostenido que la rehabilitación
sólo es posible alterándose
pero olvidó que toda recaída es una desalteración
una vuelta al barro de la culpa
perfecto!
somos lo más que somos porque nos alteramos
salimos del barro en busca de la felicidad
y la conciencia y los pies limpios
un recayente es entonces un desalterante
de donde se sigue que
nadie se rehabilita sin alterarse
pretender la rehabilitación alterándose es una triste redundancia
nuestra condición es la recaída y la desalteración
y a mi me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera
que por lo demás ignoro
No solamente ignoro eso
sino que jamás he sabido en qué momento
mi tía o yo recaemos
¿cómo rehabilitarnos entonces si a lo mejor no hemos recaído todavía
y la rehabilitación nos encuentra ya rehabilitados?
Tía, no será esa la respuesta ahora que lo pienso...
Hagamos una cosa:
Usted se rehabilita y yo la observo
varios días seguidos
digamos, una rehabilitación continua
usted está todo el tiempo rehabilitándose y yo la observo
o al revés si prefiere
pero a mí me gustaría que empezara usted
porque soy modesto y buen observador
de esa manera si yo recaigo en los intervalos de mi rehabilitación
mientras usted no le da tiempo a la recaída
y se rehabilita como en un cine continuado
al cabo de poco nuestra diferencia será enorme
Usted estará tan por encima que dará gusto
entonces yo sabré que el sistema ha funcionado
y empezaré a rehabilitarme furiosamente
pondré el despertador a las tres de la mañana
suspenderé mi vida conyugal
y las demás recaídas que conozco
para que, sólo queden las que no conozco
y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos tía
y será tan hermoso decir...
"Ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado
el mío todo de frutilla
y el de usted con chocolate y un bizcochito."
Julio Cortázar.
miércoles, 5 de febrero de 2014
domingo, 26 de enero de 2014
Devolver a la naturaleza un poco de lo que se recibe de ella...La ternura de los mas desfavorecidos pic.twitter.com/hMWcAh39ar
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La Ultraderecha Europea baila en Viena protegida por la Policía de lindignación Ciudadana
La Ultraderecha Europea baila en Viena protegida por la Policía de lindignación Ciudadana
domingo, 26 de enero de 2014 0:47
Viena (Austria): Baile de nazis condenado en protestas masivas
(Videos y fotos)
X Klaus Koch WEBGUERRILLERO · by el webguerrillero · January 25, 2014
Miles de personas han participado en las protestas antifascistas en Viena contra el "Akademikerball" un baile nazi anual con la presencia de los líderes de la extrema derecha internacional.
Los manifestantes se oponen al partido de la oposición derechista de Austria (FPOE) celebrando su anual "Baile de Académicos" en el palacio imperial Hofburg de Vienna.
El baile ha atraído en los últimos años muchos personalidades de la extrema derecha internacional, como el líder del Frente Nacional francés Marine Le Pen.
La policía dijo que unas 6.000 personas salieron a las calles para protestar contra el evento del viernes.
Gran parte de la ciudad vieja de Viena ha sido cerado por la policia para evitar los antifascistas se acercan al evento.
Despues de que los manifestantes intentaban romper el cordon de los autoridades varias personas resultaron heridas por la represion policial.
Los periodistas tambien criticaron la policía para declarar partes de la zona de la protesta, fuera de límites para los medios de comunicación.
Natascha Strobl, una portavoz del grupo antifascista "Offensive Gegen Rechts" (ofensiva contra la derecha), dijo a la agencia de noticias AFP que la manifestación era "la mayor reunión de la extrema derecha de élite de Europa".
La organización "Jetzt Zeichen setzen!" (Tome un soporte ahora!), que hace campaña contra el olvido de las víctimas del nazismo, publicó una carta abierta este mes en contra del baile firmada por seis sobrevivientes del Holocausto.
El baile ha atraído críticas adicionales este año, ya que se llevó a cabo en la misma fecha del "Día del Holocausto". Sin embargo, los organizadores nazis dijeron que la actividad siempre se celebra el último viernes de enero.
Con informacion de la agencia de noticias AFP y la BBC
La ultraderecha europea baila en Viena protegida por la policía
por Roger Suso
Varios jóvenes protestan contra el baile de la ultraderecha, a las puertas del palacio Hofburg, en Viena. Ronald Zak | AP
El Baile de las Corporaciones (WKR en sus siglas alemanas), re-denominado desde 2013 Baile de las Academias, reúne anualmente a unos 3.000 participantes, vestidos con la parafernalia de la fraternidad, con frac o hasta con uniformes militares viejos, bailando vals, polonesas y danzas en grupo.
El Hofburg fue durante siglos el Palacio Imperial de Viena. La residencia en la capital austríaca de la dinastía de Habsburgo. Un edificio barroco majestuoso. Sus salas están decoradas con mármoles preciosos, vasos de porcelana de Sèvres y adornos de oro y plata.
Sus jardines conforman la Heldenplatz, la plaza de los Héroes, un lugar coronado por las estatuas de los jefes militares Eugenio de Saboya y el archiduque Carlos de Austria-Teschen, y donde en 1938, Adolf Hitler anunció la anexión de Austria al Tercer Reich alemán.
En la sala grande de ceremonias, de altas paredes y lámparas colgantes, se celebra desde 1952 el llamado Baile de las Corporaciones, un acto en el cual y participan hombres y mujeres que provienen de unas asociaciones estudiantiles de larga tradición en los países germanófilos, Alemania, Austria y Suiza, llamadas Studentenverbindung.
Estas asociaciones reúnen a un grupo amplio y variado de colectivos y fraternidades de estudiantes graduados -que fueron activos durante su época en la universidad- que se dedican a promover actividades, tertulias, deportes, catas de cervezas, bailes y actividades tradicionales.
Una de las características principales de estas fraternidades es que sus miembros visten una cinta desde el hombro derecho hasta la cadera izquierda con el escudo de armas de la fraternidad y un signo de admiración (!), un couleur, una gorra con los colores de la cinta con visera de marinero negro, y a veces sin.
Cada Studentenverbindung, también llamadas corporaciones, tiene sus propios colores. Aun así, estas fraternidades estudiantiles destacan por sus tics conservadores, patriotas, cristianos e incluso fascistoides y abiertamente racistas.
Algunas, incluso, sólo aceptan a hombres alemanes blancos que hayan realizado el servicio militar. Otra característica identificativa de las fraternidades es la práctica del mensur, un combate de esgrima con un sable o un florete afilado.
Los participantes pueden resultar heridos. Durante la primera mitad del siglo XX, las cicatrices en la cara resultantes del mensur eran consideradas como una señal de honor, de valentía y hasta de excelencia en el ámbito académico.
Hoy todavía se ven. Estos bailes de ultraderechistas en el Hofburg vienés figuran en la lista de bienes culturales de Austria y, desde el año 2012, como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.
Encuentro neofascista
El Baile de las Corporaciones (WKR en sus siglas alemanas), re-denominado desde 2013 Baile de las Academias, reúne anualmente a unos 3.000 participantes, vestidos con la parafernalia de la fraternidad, con frac o hasta con uniformes militares viejos, bailando vals, polonesas y danzas en grupo. El acto se organiza siempre el último fin de semana de enero. Lo organiza, ahora ya oficialmente, desde la edición de 2012, la formación ultraderechista Partido Liberal de Austria (FPÖ), que lidera Heinz-Christian Strache y que en septiembre de 2013 aumentó un 4% sus votos a las elecciones legislativas respecto a las anteriores de 2008. Fueron las terceras elecciones consecutivas en las que la formación xenófoba, chovinista y islamofóbica FPÖ aumentó su número de votos. Durante los últimos años, el baile se ha convertido en el punto de encuentro prioritario de los partidos de extrema derecha e identitarios europeos. Especialmente, de las élites pos-nazis. Un acto de glamour, en el cual estas élites hacen networking, forjan alianzas y ligan apoyos logísticos. Y en la edición de este año, con las elecciones europeas en el horizonte, el acto será un gran aquelarre identitario. Con la celebración avanzada de los resultados electorales del FPÖ y el nuevo partido populista de derechas teutón Alternativa por Alemania (AfD). Un brindis de pangermanismo reaccionario.
En las últimas convocatorias han participado: Strache como anfitrión; y como invitados VIP: Marine Le Pen, líder del Frente Nacional (FN) francés; Bruno Gollnisch, también del FN; Matthias Faust, miembro del partido neonazi alemán NPD; Markus Beisicht, líder de Pro Colonia, la facción local de Pro Alemania, un partido nacional-chovinista y anti-inmigración formado por antiguos neonazis del NPD; Kent Ekeroth, del partido ultraderechista Demócratas Suecos (SD); el líder, Filip Dewinter y el eurodiputado, Philip Claeys, de la formación flamenca Vlaams Belang; Aleksandr Dugin, ideólogo del nacional-bolcheviquismo ruso, y el millonario ultraderechista sueco-alemán Patrik Brinkmann, ex-militante de un partido neonazi alemán, empresario minero con la compañía Wiking Mineral y uno de los principales mecenas económicos de la extrema derecha europea a través de su fundación ubicada en la población de Jönköping, Kontinent Europa Stiftung. Brinkmann es uno de los responsables del reemplazo del antisemitismo tradicional por la actual islamofóbia en muchas formaciones ultraderechistas. En el año 2010, los dirigentes de Plataforma por Cataluña (PxC) Josep Anglada y Enrique Ravello (ex-CEDADE y ex-Movimiento Social Republicano y autor de frases cómo: “los inmigrantes son un gran problema; es una cuestión de raza”) fueron invitados al Baile por Harald Vilimsky, secretario general del FPÖ. Preguntados por si PxC participará en la edición de este año, la formación ha declinado hacer declaraciones. Ni lo admite ni lo desmiente. En cambio sí que estarán presentes representantes del FN, de AfD, de SD, de la Liga Norte italiana, de Vlaams Belang, del neerlandés Partido por la Libertad (PVV) de Geert Wilders y del partido búlgaro Ataka, un partido anti-gitano, anti-turco y islamofóbico que lidera Volen Siderov.
El modelo de Hamburgo
A las puertas del Hofburg, miles de personas, entre 5.000 y 7.000, se han concentrado en los últimos años paraprotestar por la celebración de este acto. Este año muchas volverán a repetir. La manifestación está convocada, independientemente, por grupos antifascistas y partidos políticos como el comunista, el verde y el socialdemócrata, y sindicatos, grupos luteranos y judíos. En la concentración de rechazo participan también colectivos antifascistas llegados en bus de toda Austria, Alemania, Suiza y Eslovaquia. En la edición de 2013, varios accesos al Hofburg fueron bloqueados por los manifestantes y varios asistentes al baile fueron manchados con pintura de colores. Centenares de policías se encargaron, con los antidisturbios, de permitir el paso a los asistentes al baile.
Con este precedente y con el antecedente de la “zona de peligro” de hace unas semanas en Hamburgo, que supuso un toque de queda encubierto en tres barrios de la ciudad durante nueve días y unos competencias especiales a la policía para parar, identificar y detener arbitrariamente a cualquier persona que “desafiara” la “zona de peligro”, la policía vienesa, y por petición expresa del FPÖ, ha decidido cortar el tráfico y sellar una amplia área del Distrito 1 de Viena -nombre como se conoce el centro histórico de la ciudad- y adoptar un reglamento, que establece que desde el viernes 24 de enero a las 15 horas hasta domingo a las 3 horas, cualquier persona que esté en el espacio público del Distrito 1 puede ser identificada y tiene que ir con la cara descubierta. Una medida que puede ser ampliada ad hoc a otros distritos. Bajo gélidas temperaturas invernales, la policía se ha auto-otorgado la potestad de retirar bufandas o cualquier otro utensilio de invierno, al vecindario y a los manifestantes, bajo el pretexto de que esto sirve para ocultar la identidad y provocar disturbios.
Como denuncia Elisabeth Litwak, portavoz de la alianza antifascista que convoca una de las manifestaciones, “la medida, aparte de anular derechos básicos como el de manifestación, reunión y libertad, criminaliza la protesta antifascista e impide a las manifestantes concertarse cerca del Hofburg”. “Nos venden un decreto de emergencia que pone bajo sospecha general de actividades ilegales a cualquier persona que se manifieste contra la ultraderecha y los filonazis” enfatiza Litwak, mientras que “los profesionales de la agitación racista se reúnen en espacios públicos custodiados con dinero público”. En 2012, cuando la balada coincidió con la conmemoración del Día de la Memoria del Holocausto, el 27 de enero, Strache llegó a comparar, frivolizando, las manifestaciones en contra del baile con la persecución de los judíos por los nazis. “Quién incumpla las medidas policiales y acceda en la zona restringida, se expone a una multa de 500 euros o a dos semanas de prisión a régimen abierto”, admite Litwak.
http://www.lamarea.com/2014/01/24/la-ultraderecha-europea-baila-en-viena-protegida-por-la-policia/
WEBGUERRILLERO · by el webguerrillero · January 25, 2014
El juez Gavilán ‘se inventó’ un artículo del Código Penal en su instrucción contra Elpidio Silva
domingo, 26 de enero de 2014 1:16
domingo, 26 de enero de 2014 0:47
Viena (Austria): Baile de nazis condenado en protestas masivas
(Videos y fotos)
X Klaus Koch WEBGUERRILLERO · by el webguerrillero · January 25, 2014
Miles de personas han participado en las protestas antifascistas en Viena contra el "Akademikerball" un baile nazi anual con la presencia de los líderes de la extrema derecha internacional.
Los manifestantes se oponen al partido de la oposición derechista de Austria (FPOE) celebrando su anual "Baile de Académicos" en el palacio imperial Hofburg de Vienna.
El baile ha atraído en los últimos años muchos personalidades de la extrema derecha internacional, como el líder del Frente Nacional francés Marine Le Pen.
La policía dijo que unas 6.000 personas salieron a las calles para protestar contra el evento del viernes.
Gran parte de la ciudad vieja de Viena ha sido cerado por la policia para evitar los antifascistas se acercan al evento.
Despues de que los manifestantes intentaban romper el cordon de los autoridades varias personas resultaron heridas por la represion policial.
Los periodistas tambien criticaron la policía para declarar partes de la zona de la protesta, fuera de límites para los medios de comunicación.
Natascha Strobl, una portavoz del grupo antifascista "Offensive Gegen Rechts" (ofensiva contra la derecha), dijo a la agencia de noticias AFP que la manifestación era "la mayor reunión de la extrema derecha de élite de Europa".
La organización "Jetzt Zeichen setzen!" (Tome un soporte ahora!), que hace campaña contra el olvido de las víctimas del nazismo, publicó una carta abierta este mes en contra del baile firmada por seis sobrevivientes del Holocausto.
El baile ha atraído críticas adicionales este año, ya que se llevó a cabo en la misma fecha del "Día del Holocausto". Sin embargo, los organizadores nazis dijeron que la actividad siempre se celebra el último viernes de enero.
Con informacion de la agencia de noticias AFP y la BBC
La ultraderecha europea baila en Viena protegida por la policía
por Roger Suso
Varios jóvenes protestan contra el baile de la ultraderecha, a las puertas del palacio Hofburg, en Viena. Ronald Zak | AP
El Baile de las Corporaciones (WKR en sus siglas alemanas), re-denominado desde 2013 Baile de las Academias, reúne anualmente a unos 3.000 participantes, vestidos con la parafernalia de la fraternidad, con frac o hasta con uniformes militares viejos, bailando vals, polonesas y danzas en grupo.
El Hofburg fue durante siglos el Palacio Imperial de Viena. La residencia en la capital austríaca de la dinastía de Habsburgo. Un edificio barroco majestuoso. Sus salas están decoradas con mármoles preciosos, vasos de porcelana de Sèvres y adornos de oro y plata.
Sus jardines conforman la Heldenplatz, la plaza de los Héroes, un lugar coronado por las estatuas de los jefes militares Eugenio de Saboya y el archiduque Carlos de Austria-Teschen, y donde en 1938, Adolf Hitler anunció la anexión de Austria al Tercer Reich alemán.
En la sala grande de ceremonias, de altas paredes y lámparas colgantes, se celebra desde 1952 el llamado Baile de las Corporaciones, un acto en el cual y participan hombres y mujeres que provienen de unas asociaciones estudiantiles de larga tradición en los países germanófilos, Alemania, Austria y Suiza, llamadas Studentenverbindung.
Estas asociaciones reúnen a un grupo amplio y variado de colectivos y fraternidades de estudiantes graduados -que fueron activos durante su época en la universidad- que se dedican a promover actividades, tertulias, deportes, catas de cervezas, bailes y actividades tradicionales.
Una de las características principales de estas fraternidades es que sus miembros visten una cinta desde el hombro derecho hasta la cadera izquierda con el escudo de armas de la fraternidad y un signo de admiración (!), un couleur, una gorra con los colores de la cinta con visera de marinero negro, y a veces sin.
Cada Studentenverbindung, también llamadas corporaciones, tiene sus propios colores. Aun así, estas fraternidades estudiantiles destacan por sus tics conservadores, patriotas, cristianos e incluso fascistoides y abiertamente racistas.
Algunas, incluso, sólo aceptan a hombres alemanes blancos que hayan realizado el servicio militar. Otra característica identificativa de las fraternidades es la práctica del mensur, un combate de esgrima con un sable o un florete afilado.
Los participantes pueden resultar heridos. Durante la primera mitad del siglo XX, las cicatrices en la cara resultantes del mensur eran consideradas como una señal de honor, de valentía y hasta de excelencia en el ámbito académico.
Hoy todavía se ven. Estos bailes de ultraderechistas en el Hofburg vienés figuran en la lista de bienes culturales de Austria y, desde el año 2012, como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO.
Encuentro neofascista
El Baile de las Corporaciones (WKR en sus siglas alemanas), re-denominado desde 2013 Baile de las Academias, reúne anualmente a unos 3.000 participantes, vestidos con la parafernalia de la fraternidad, con frac o hasta con uniformes militares viejos, bailando vals, polonesas y danzas en grupo. El acto se organiza siempre el último fin de semana de enero. Lo organiza, ahora ya oficialmente, desde la edición de 2012, la formación ultraderechista Partido Liberal de Austria (FPÖ), que lidera Heinz-Christian Strache y que en septiembre de 2013 aumentó un 4% sus votos a las elecciones legislativas respecto a las anteriores de 2008. Fueron las terceras elecciones consecutivas en las que la formación xenófoba, chovinista y islamofóbica FPÖ aumentó su número de votos. Durante los últimos años, el baile se ha convertido en el punto de encuentro prioritario de los partidos de extrema derecha e identitarios europeos. Especialmente, de las élites pos-nazis. Un acto de glamour, en el cual estas élites hacen networking, forjan alianzas y ligan apoyos logísticos. Y en la edición de este año, con las elecciones europeas en el horizonte, el acto será un gran aquelarre identitario. Con la celebración avanzada de los resultados electorales del FPÖ y el nuevo partido populista de derechas teutón Alternativa por Alemania (AfD). Un brindis de pangermanismo reaccionario.
En las últimas convocatorias han participado: Strache como anfitrión; y como invitados VIP: Marine Le Pen, líder del Frente Nacional (FN) francés; Bruno Gollnisch, también del FN; Matthias Faust, miembro del partido neonazi alemán NPD; Markus Beisicht, líder de Pro Colonia, la facción local de Pro Alemania, un partido nacional-chovinista y anti-inmigración formado por antiguos neonazis del NPD; Kent Ekeroth, del partido ultraderechista Demócratas Suecos (SD); el líder, Filip Dewinter y el eurodiputado, Philip Claeys, de la formación flamenca Vlaams Belang; Aleksandr Dugin, ideólogo del nacional-bolcheviquismo ruso, y el millonario ultraderechista sueco-alemán Patrik Brinkmann, ex-militante de un partido neonazi alemán, empresario minero con la compañía Wiking Mineral y uno de los principales mecenas económicos de la extrema derecha europea a través de su fundación ubicada en la población de Jönköping, Kontinent Europa Stiftung. Brinkmann es uno de los responsables del reemplazo del antisemitismo tradicional por la actual islamofóbia en muchas formaciones ultraderechistas. En el año 2010, los dirigentes de Plataforma por Cataluña (PxC) Josep Anglada y Enrique Ravello (ex-CEDADE y ex-Movimiento Social Republicano y autor de frases cómo: “los inmigrantes son un gran problema; es una cuestión de raza”) fueron invitados al Baile por Harald Vilimsky, secretario general del FPÖ. Preguntados por si PxC participará en la edición de este año, la formación ha declinado hacer declaraciones. Ni lo admite ni lo desmiente. En cambio sí que estarán presentes representantes del FN, de AfD, de SD, de la Liga Norte italiana, de Vlaams Belang, del neerlandés Partido por la Libertad (PVV) de Geert Wilders y del partido búlgaro Ataka, un partido anti-gitano, anti-turco y islamofóbico que lidera Volen Siderov.
El modelo de Hamburgo
A las puertas del Hofburg, miles de personas, entre 5.000 y 7.000, se han concentrado en los últimos años paraprotestar por la celebración de este acto. Este año muchas volverán a repetir. La manifestación está convocada, independientemente, por grupos antifascistas y partidos políticos como el comunista, el verde y el socialdemócrata, y sindicatos, grupos luteranos y judíos. En la concentración de rechazo participan también colectivos antifascistas llegados en bus de toda Austria, Alemania, Suiza y Eslovaquia. En la edición de 2013, varios accesos al Hofburg fueron bloqueados por los manifestantes y varios asistentes al baile fueron manchados con pintura de colores. Centenares de policías se encargaron, con los antidisturbios, de permitir el paso a los asistentes al baile.
Con este precedente y con el antecedente de la “zona de peligro” de hace unas semanas en Hamburgo, que supuso un toque de queda encubierto en tres barrios de la ciudad durante nueve días y unos competencias especiales a la policía para parar, identificar y detener arbitrariamente a cualquier persona que “desafiara” la “zona de peligro”, la policía vienesa, y por petición expresa del FPÖ, ha decidido cortar el tráfico y sellar una amplia área del Distrito 1 de Viena -nombre como se conoce el centro histórico de la ciudad- y adoptar un reglamento, que establece que desde el viernes 24 de enero a las 15 horas hasta domingo a las 3 horas, cualquier persona que esté en el espacio público del Distrito 1 puede ser identificada y tiene que ir con la cara descubierta. Una medida que puede ser ampliada ad hoc a otros distritos. Bajo gélidas temperaturas invernales, la policía se ha auto-otorgado la potestad de retirar bufandas o cualquier otro utensilio de invierno, al vecindario y a los manifestantes, bajo el pretexto de que esto sirve para ocultar la identidad y provocar disturbios.
Como denuncia Elisabeth Litwak, portavoz de la alianza antifascista que convoca una de las manifestaciones, “la medida, aparte de anular derechos básicos como el de manifestación, reunión y libertad, criminaliza la protesta antifascista e impide a las manifestantes concertarse cerca del Hofburg”. “Nos venden un decreto de emergencia que pone bajo sospecha general de actividades ilegales a cualquier persona que se manifieste contra la ultraderecha y los filonazis” enfatiza Litwak, mientras que “los profesionales de la agitación racista se reúnen en espacios públicos custodiados con dinero público”. En 2012, cuando la balada coincidió con la conmemoración del Día de la Memoria del Holocausto, el 27 de enero, Strache llegó a comparar, frivolizando, las manifestaciones en contra del baile con la persecución de los judíos por los nazis. “Quién incumpla las medidas policiales y acceda en la zona restringida, se expone a una multa de 500 euros o a dos semanas de prisión a régimen abierto”, admite Litwak.
http://www.lamarea.com/2014/01/24/la-ultraderecha-europea-baila-en-viena-protegida-por-la-policia/
WEBGUERRILLERO · by el webguerrillero · January 25, 2014
El juez Gavilán ‘se inventó’ un artículo del Código Penal en su instrucción contra Elpidio Silva
domingo, 26 de enero de 2014 1:16
sábado, 25 de enero de 2014
La IGM en España: aliadófilos, germanófilos y un sueño
La IGM en España: aliadófilos, germanófilos y un sueño
Una de las más acendradas
costumbres de esta España que nos ha tocado en suerte es la de que
siempre tiene que haber dos bandos que se lleven a la greña: del Madrid o
del Barça, de Manolete o de Belmonte, rojos o azules, con cebolla o sin
cebolla...
costumbres de esta España que nos ha tocado en suerte es la de que
siempre tiene que haber dos bandos que se lleven a la greña: del Madrid o
del Barça, de Manolete o de Belmonte, rojos o azules, con cebolla o sin
cebolla...
La costumbre viene de antiguo y por ello, cuando el gobierno de don Eduardo Dato
decide declararse neutral ante el estallido de la Primera Guerra
Mundial, inmediatamente se formaron dos bandos enfrentados: los
aliadófilos y los germanófilos.
Cuando un 28 de junio, en Sarajevo, el heredero del imperio Austrohúngaro, Francisco Fernando, y su esposa la duquesa de Hohenberg, eran abatidos por Gavrilo Princip tras sobrevivir a un primer intento perpetrado por Nedeljko Čabrinović,
ambos anarquistas miembros de una sociedad secreta, bosnios y, como
tales, súbditos austriacos aunque de raza serbia (bonito lío de
nacionalidades), España era un país destrozado económica, social y
militarmente. Por eso la decisión de Dato fue acertada aunque, como
siempre, al final lo estropeásemos.
Neutralidad ‘aliada’
He leído por ahí que las potencias, en general, no tenían demasiado
interés en que España entrase en el conflicto o, dicho de otro modo, que
tenían especial interés en que se mantuviese neutral. Me permito
discrepar. Del campo aliado empezaron pronto las presiones para que nos
implicásemos directamente en la contienda. Especialmente de Francia,
nuestro vecino. Curiosa es una carta, datada en noviembre de 1914, muy
extensa, de un tal Louis Charles de Freycinet
(nada que ver con el cava) y que se autodenomina como “un hombre de
Estado francés, demasiado viejo para ser útil a su patria en el campo
activo” (la traducción es mía). En ella da toda clase de razones para no
quedarnos fuera de la guerra e, incluso, llega a caer en la adulación
mas descarada cuando pide al presidente una aportación de cincuenta o
cien mil hombres, calificándola de una ayuda preciosa “dado el valor de
la nación española” (las mayúsculas son suyas y la traducción vuelve a
ser mía). Pero el gobierno se mantiene firme y cada vez que una potencia
declara su entrada en el conflicto, en la Gaceta se publica la neutralidad española.
neutralidad (agosto de 1914), empieza el fuego, esta vez amigo, contra
tal decisión y así, en el Diario Universal se publica un editorial, sin firma pero que todo el mundo atribuye sin el menor género de duda a Romanones, en el que se propugnaba la alineación con los aliados. El editorial se intitulaba Neutralidades que matan. Hay que reconocer que el título lo dice todo.
Pues si éste era fuego amigo, de los corresponsables de gobierno junto con Dato, desde el otro bando tampoco se callaba y así Lerroux,
por aquel entonces del Partido Republicano Radical, se expresaba
también su orientación aliadófila “junto a las democracias
occidentales”. Si bien Romanones aprendió pronto y dejó de remar contra
corriente, al ver como el gobierno en pleno y el Rey eran unánimemente
proclives a la neutralidad, Lerroux siguió nadando en aguas pantanosas
defendiendo se diesen facilidades a la exportación de ganado mular a
Francia por sus necesidades en el conflicto. El listo abogado ya
apuntaba maneras en el tratar de obtener beneficios personales de
asuntos públicos, hasta que años más tarde se viera salpicado por el asunto del estraperlo que ya comentamos en este mismo foro.
El dilema del Rey
La disputa entre ambos bandos, afortunadamente nada bélica aunque
belicista, quedaba obviamente en apasionados debates dialécticos. Aunque
no se vayan a creer que quedaba en la calle, los cafés o en los
círculos periodísticos y políticos. Hasta el propio monarca tenía el
conflicto en su propia casa: la Reina Madre era austriaca y, en su
consecuencia, era proclive a los intereses de las potencias
centroeuropeas, mientras que la Reina consorte era inglesa y, por ende,
sus hermanos luchaban en las filas de la Entente (de hecho uno de ellos
moriría en las trincheras de Bélgica). Don Alfonso tuvo
que bregar con la incómoda situación “doméstica” a la par que
desarrollaba una ingente labor humanitaria. El Palacio Real se había
convertido, en una feliz expresión de un amigo personal del Rey, “en una
Cruz Roja en miniatura”. Las estadísticas sobre su labor son harto
elocuentes: 5.000 peticiones de repatriación de heridos graves, 25.000
investigaciones familiares en los territorios ocupados, 4.000 cartas
diarias en el correo. Su labor fue ensalzada por la Sorbona parisina,
así como por el arzobispo de Malinas. Justo es que se lo reconozcamos
nosotros también.
no era apetecible para la mayoría absoluta de los españoles”. Dicho en
román paladino, que nos importaba un ardite el asunto, habida cuenta de
los problemas patrios, que ya eran bastantes y asaz graves como para
mantenernos ocupados.
Pero el Gobierno, y el propio Rey, sí tenían un sueño a lograr
mediante la neutralidad: el convertirse en árbitros de una futura paz.
Dicho sueño se contiene en una misiva que el propio Dato enviara a Maura
y en la que se puede leer “¿No serviríamos mejor, a los unos y a los
otros, conservando nuestra neutralidad, para tremolar un día la bandera
blanca y reunir, si tanto alcanzáramos, una Conferencia de Paz en
nuestro país, para que pusiera término a la presente lucha? Para eso
tenemos linaje y autoridad moral, y quién sabe si a ello seremos
requeridos”. Bonito sueño que quedó en quimera, pero ahí quedaron los
beneficios para la economía del país, desaprovechados luego con el
espiral especulativo post-bélico, y la gran imagen de la monarquía
española en aquel momento.
decide declararse neutral ante el estallido de la Primera Guerra
Mundial, inmediatamente se formaron dos bandos enfrentados: los
aliadófilos y los germanófilos.
Cuando un 28 de junio, en Sarajevo, el heredero del imperio Austrohúngaro, Francisco Fernando, y su esposa la duquesa de Hohenberg, eran abatidos por Gavrilo Princip tras sobrevivir a un primer intento perpetrado por Nedeljko Čabrinović,
ambos anarquistas miembros de una sociedad secreta, bosnios y, como
tales, súbditos austriacos aunque de raza serbia (bonito lío de
nacionalidades), España era un país destrozado económica, social y
militarmente. Por eso la decisión de Dato fue acertada aunque, como
siempre, al final lo estropeásemos.
Neutralidad ‘aliada’
He leído por ahí que las potencias, en general, no tenían demasiado
interés en que España entrase en el conflicto o, dicho de otro modo, que
tenían especial interés en que se mantuviese neutral. Me permito
discrepar. Del campo aliado empezaron pronto las presiones para que nos
implicásemos directamente en la contienda. Especialmente de Francia,
nuestro vecino. Curiosa es una carta, datada en noviembre de 1914, muy
extensa, de un tal Louis Charles de Freycinet
(nada que ver con el cava) y que se autodenomina como “un hombre de
Estado francés, demasiado viejo para ser útil a su patria en el campo
activo” (la traducción es mía). En ella da toda clase de razones para no
quedarnos fuera de la guerra e, incluso, llega a caer en la adulación
mas descarada cuando pide al presidente una aportación de cincuenta o
cien mil hombres, calificándola de una ayuda preciosa “dado el valor de
la nación española” (las mayúsculas son suyas y la traducción vuelve a
ser mía). Pero el gobierno se mantiene firme y cada vez que una potencia
declara su entrada en el conflicto, en la Gaceta se publica la neutralidad española.
Romanones dejó de remar contracorriente, pero Lerroux siguió nadando en aguas pantanosas.Pues bien, apenas pasados unos días desde dicha declaración de
neutralidad (agosto de 1914), empieza el fuego, esta vez amigo, contra
tal decisión y así, en el Diario Universal se publica un editorial, sin firma pero que todo el mundo atribuye sin el menor género de duda a Romanones, en el que se propugnaba la alineación con los aliados. El editorial se intitulaba Neutralidades que matan. Hay que reconocer que el título lo dice todo.
Pues si éste era fuego amigo, de los corresponsables de gobierno junto con Dato, desde el otro bando tampoco se callaba y así Lerroux,
por aquel entonces del Partido Republicano Radical, se expresaba
también su orientación aliadófila “junto a las democracias
occidentales”. Si bien Romanones aprendió pronto y dejó de remar contra
corriente, al ver como el gobierno en pleno y el Rey eran unánimemente
proclives a la neutralidad, Lerroux siguió nadando en aguas pantanosas
defendiendo se diesen facilidades a la exportación de ganado mular a
Francia por sus necesidades en el conflicto. El listo abogado ya
apuntaba maneras en el tratar de obtener beneficios personales de
asuntos públicos, hasta que años más tarde se viera salpicado por el asunto del estraperlo que ya comentamos en este mismo foro.
El dilema del Rey
La disputa entre ambos bandos, afortunadamente nada bélica aunque
belicista, quedaba obviamente en apasionados debates dialécticos. Aunque
no se vayan a creer que quedaba en la calle, los cafés o en los
círculos periodísticos y políticos. Hasta el propio monarca tenía el
conflicto en su propia casa: la Reina Madre era austriaca y, en su
consecuencia, era proclive a los intereses de las potencias
centroeuropeas, mientras que la Reina consorte era inglesa y, por ende,
sus hermanos luchaban en las filas de la Entente (de hecho uno de ellos
moriría en las trincheras de Bélgica). Don Alfonso tuvo
que bregar con la incómoda situación “doméstica” a la par que
desarrollaba una ingente labor humanitaria. El Palacio Real se había
convertido, en una feliz expresión de un amigo personal del Rey, “en una
Cruz Roja en miniatura”. Las estadísticas sobre su labor son harto
elocuentes: 5.000 peticiones de repatriación de heridos graves, 25.000
investigaciones familiares en los territorios ocupados, 4.000 cartas
diarias en el correo. Su labor fue ensalzada por la Sorbona parisina,
así como por el arzobispo de Malinas. Justo es que se lo reconozcamos
nosotros también.
El Gobierno, y el propio Rey, sí tenían un sueño a lograr mediante la neutralidad: el convertirse en árbitros de una futura paz.Como queda dicho, las disputas quedaron en el ámbito dialéctico. Decía García Venero que “el gran gendarme de la neutralidad era el pueblo, pese a las filias y a las fobias. Morir por Guillermo II, la Tercera República Francesa, Jorge V, Francisco José o Nicolás II
no era apetecible para la mayoría absoluta de los españoles”. Dicho en
román paladino, que nos importaba un ardite el asunto, habida cuenta de
los problemas patrios, que ya eran bastantes y asaz graves como para
mantenernos ocupados.
Pero el Gobierno, y el propio Rey, sí tenían un sueño a lograr
mediante la neutralidad: el convertirse en árbitros de una futura paz.
Dicho sueño se contiene en una misiva que el propio Dato enviara a Maura
y en la que se puede leer “¿No serviríamos mejor, a los unos y a los
otros, conservando nuestra neutralidad, para tremolar un día la bandera
blanca y reunir, si tanto alcanzáramos, una Conferencia de Paz en
nuestro país, para que pusiera término a la presente lucha? Para eso
tenemos linaje y autoridad moral, y quién sabe si a ello seremos
requeridos”. Bonito sueño que quedó en quimera, pero ahí quedaron los
beneficios para la economía del país, desaprovechados luego con el
espiral especulativo post-bélico, y la gran imagen de la monarquía
española en aquel momento.
Albert Camus, ese maldito Teresa González Cortés (27-12-2013) Versión para impresión Enviar a un amigo 30 comentarios aumentar tamaño del texto reducir tamaño del texto anterior siguiente Últimos posts 24.01.2014 Los políticos son el problema 10.01.2014 1914 13.12.2013 “PISA, ¡zas!, en toda la cara" Tenía miedo de romper sus zapatos cuando jugaba al fútbol. No es para menos, Camus siempre supo lo que era vivir en el seno de una familia que, carente de recursos económicos, había quedado rota por la ofensiva bélica (su padre de origen alsaciano murió en las trincheras de la Iª Guerra Mundial, en la batalla del Marne, cuando él no contaba con un año de edad). Educado entre su abuela y una madre analfabeta y casi sorda, él admiraba la enorme fortaleza de Catherine Sintes, una mujer “escandalosamente pobre”, como así la define la hija de Camus. Trabajadora incansable, Catherine Sintes limpiaba casas para sacar adelante a la familia. No obstante y a pesar de estas circunstancias, Albert Camus (1913-1960) conocería la dicha de la gratitud, la fortuna de la lucha y el gozo del optimismo en los lazos de la solidaridad. Y ante los esfuerzos colosales de su madre, admitió que sentía pertenecer “a un noble linaje”. Cerca de los parias, de ellos aprendió la humildad y reivindicó la esperanza. Y no solo eso. Camus intentó no caer en los peligros de los artificios, en los riesgos de una inteligencia embustera. De ahí que él no deseara para su país “ninguna forma de grandeza, ni la de la sangre ni la de la mentira” porque, en su opinión, la grandeza era una invención que genera soberbia y fanatismo. Una cosa más. Él no fue un intelectual complaciente con el poder ni un sabio alambicado, cosa que algunos le reprochan. Y es que, a diferencia de la mayoría, Camus buscó calmar su sed en las aguas de la duda saludable y lejos, igual que hizo el viejo Pirrón, de los desiertos de la intolerancia. Es más, por su compromiso con la verdad, se empeñó en retratar la carnalidad de la existencia y quiso en sus escritos periodísticos, novelísticos y… filosóficos dar testimonio sin censuras ni equívocos, de las desdichas, de los dolores, de la muerte de las personas reales. Quizá por eso, diría Camus, “no estoy hecho para la política porque soy incapaz de desear o de aceptar la muerte del adversario”. Filósofo “maldito” Desde la vida que reivindica la vida nacía su hondo antiescolasticismo. Y de la salvaguardia incondicional de la vida brotaba ese genial inconformismo ockhamista suyo que le conducía a refutar las ideologías de las avanzadillas. Y a escapar de la “hýbris”, de la desmedida de los Savonarolas de su época. Y si su actitud, analíticamente desconfiada y brutalmente lúcida, llegó a provocar ríos de incomprensión, de discrepancia entre sus contemporáneos, con su ensayo El hombre rebelde (1951) Camus sería convertido en un “extranjero”, en un filósofo incómodo, “maldito”, por haberse atrevido a desvelar las tiranías que esconde el nacionalismo. Divergiendo de los intelectuales de referencia, Albert Camus (que había abandonado en 1937 el Partido Comunista francés justo cuando todo el mundo se afiliaba a él) no silenció la vergüenza del pacto germano-soviético. Tampoco los asesinatos que ejecutaban los líderes del marxismo-stalinismo. Y por exponer esta sumarísima verdad era expulsado, cual hereje, del “Grupo de Saint Germain”, liderado por Sartre. Éste responde a su antiguo amigo en la revista Temps Modernes (agosto de 1952, nº 82). Y en su artículo Los comunistas y la paz argumenta a favor de la política de Stalin y declara, en clara alusión a Camus, que “un anticomunista es un perro”. Recordemos que Sartre opinaba que “no hay que despertar a Billancourt”, frase con la que hacía hincapié en no facilitar a la clase obrera evidencias de los campos de concentración en la U.R.S.S. Disidente, distante y distinto, a contracorriente, Albert Camus no queda atrapado en la falacia de perpetrar el mal para conseguir el bien. Y es que Camus tiene a su favor oponerse a las jaulas ideológicas de la filosofía y no acepta la incoherencia de pretender edificar una sociedad de ideales absolutos a partir del sufrimiento de mujeres y hombres. Esto explica por qué, en su antiplatonismo, critica con dureza implacable los grandes sistemas filosóficos de su época (existencialismo, marxismo, nazismo, fascismo, colonialismo…) y no tanto por el carácter inmutable que arrostran esas teorías a la hora de entender la Historia, que también, cuanto sobre todo porque en todas esas concepciones los individuos son transformados en marionetas y, por ende, sacrificados en el altar de las ideologías. Opuesto a los “ismos”, a Camus sólo le interesa el camino de la dignidad, no la artimaña de esconder y justificar las desdichas de los seres humanos bajo la tela de “conceptos-bandera”. Pensamiento de “encrucijada” Camus es un hombre solidario, un pensador independiente, un filósofo de la frontera que desde su percepción del poder advirtió los abusos que se cometen en nombre de la Ley y la Justicia. Y tal es su “engagement” o su compromiso con el ser humano que, en la perspectiva de ese argelino francés por el que corría sangre española, la vida lo baña todo. Y él que había luchado en la “Resistencia” será quien pida clemencia por el escritor “colaboracionista” R. Brasillach, sentenciado a muerte en 1945. Muchos destacan la luminosidad incluso nietzscheana de su “pensée du midi” o de su exaltación a la vida mediterránea del “sur”. Yo de Camus prefiero rescatar ese pensamiento suyo de “encrucijada” arriesgado y prometeico que jamás se deja embriagar con las cumbres de la alta política ni enredar en los juegos dialécticos de la farsa filosófica. Ni víctimas ni verdugos Difícil de entender en un mundo arrastrado por la ilógica, Camus se enfrentó a la oscuridad del miedo, viniera del lado de donde vinera, y abogó, una vez estallado el conflicto colonial de Argelia (1954-1962), por la paz, por la prudencia, por el federalismo, por la generosidad política de ambas partes, por la política de integración, por ayudar a conceder medidas de gracias a los argelinos condenados a muerte, por restablecer, en suma, la concordia ciudadana. Sin tibiezas, y en desacuerdo con ambos bandos, reprendió el uso de la tortura, la instrumentalización del asesinato colectivo en las estrategias militares de Francia. Pero igualmente criticó la caída al absurdo de ciertos grupos argelinos que recurrían al terrorismo como puerta de salvación. Su postura rebelde, poco dada a los cajones de sastre, nunca fue grata: en Francia era considerado sospechosamente “africano”. En Argelia, su tierra de nacimiento, se le tipificaba “pied-noir”, francés residente en Argelia que encarna el espíritu colonial de los conquistadores. En ambos lados, Camus fue tachado de indiferente a la causa nacionalista. Sin embargo, Camus cuya única posición fue la defensa de la vida se aleja de cualquier legitimación de la violencia. Y rehuyendo los lugares comunes de la discusión política rompió y destrozó los clichés al uso. Es más, como el célebre filósofo pacifista Pierre-Joseph Proudhon, no se dejó llevar por el derramamiento de sangre que conllevan las batallas ideológicas. De ahí que no encontrara justificación alguna a la guerra brutal ejercida por las fuerzas del Estado. De ahí, asimismo, que privara a las tácticas fascistas del F.L.N. de cualquier validez. Contra la guerra Incomprendido y difícil de comprender en un siglo, el siglo XX, lleno de guerras y odios causados por los nacionalismos, un 12 de diciembre de 1957 sus palabras levantarían polvareda en la Maison des étudiants de Estocolmo en el momento en que él, Albert Camus, a raíz de la obtención del Premio Nobel de Literatura, responde tras ser preguntado por Argelia: “He condenado siempre el terror. Debo condenar también el terrorismo que se ejerce ciegamente en las calles de Argelia, por ejemplo, y que un día puede herir a mi madre o a mi familia. Creo en la justicia, pero yo defenderé a mi madre antes que a la justicia”. Ya lo había señalado dos días antes durante su discurso de recepción del Premio Nobel: el rol del escritor “por definición no puede ponerse hoy al servicio de los que hacen la historia: está al servicio de los que la sufren. [… ] Sean cuales sean nuestros defectos personales, la nobleza de nuestro oficio siempre echará raíces en dos compromisos difíciles de mantener: la negativa a mentir sobre lo que se sabe y la resistencia a la opresión”.
Albert Camus, ese maldito
Teresa González Cortés (27-12-2013)
Tenía miedo de romper sus zapatos cuando jugaba al
fútbol. No es para menos, Camus siempre supo lo que era vivir en el seno
de una familia que, carente de recursos económicos, había quedado rota
por la ofensiva bélica (su padre de origen alsaciano murió en las
trincheras de la Iª Guerra Mundial, en la batalla del Marne, cuando él
no contaba con un año de edad). Educado entre su abuela y una madre
analfabeta y casi sorda, él admiraba la enorme fortaleza de Catherine
Sintes, una mujer “escandalosamente pobre”, como así la define la hija
de Camus. Trabajadora incansable, Catherine Sintes limpiaba casas para
sacar adelante a la familia. No obstante y a pesar de estas
circunstancias, Albert Camus (1913-1960) conocería la dicha de la gratitud, la fortuna de la lucha y el gozo del optimismo en los lazos de la solidaridad. Y ante los esfuerzos colosales de su madre, admitió que sentía pertenecer “a un noble linaje”.
Cerca de los parias, de ellos aprendió la humildad y reivindicó la esperanza. Y no solo eso. Camus intentó no caer en los peligros de los artificios, en los riesgos de una inteligencia embustera. De ahí que él no deseara para su país “ninguna forma de grandeza, ni la de la sangre ni la de la mentira” porque, en su opinión, la grandeza era una invención que genera soberbia y fanatismo.
Una cosa más. Él no fue un intelectual complaciente con el poder ni un sabio alambicado, cosa que algunos le reprochan. Y es que, a diferencia de la mayoría, Camus buscó calmar su sed en las aguas de la duda saludable y lejos, igual que hizo el viejo Pirrón, de los desiertos de la intolerancia. Es más, por su compromiso con la verdad, se empeñó en retratar la carnalidad de la existencia y quiso en sus escritos periodísticos, novelísticos y… filosóficos dar testimonio sin censuras ni equívocos, de las desdichas, de los dolores, de la muerte de las personas reales. Quizá por eso, diría Camus, “no estoy hecho para la política porque soy incapaz de desear o de aceptar la muerte del adversario”.
Filósofo “maldito”
Desde la vida que reivindica la vida nacía su hondo antiescolasticismo. Y de la salvaguardia incondicional de la vida brotaba ese genial inconformismo ockhamista suyo que le conducía a refutar las ideologías de las avanzadillas. Y a escapar de la “hýbris”, de la desmedida de los Savonarolas de su época. Y si su actitud, analíticamente desconfiada y brutalmente lúcida, llegó a provocar ríos de incomprensión, de discrepancia entre sus contemporáneos, con su ensayo El hombre rebelde (1951) Camus sería convertido en un “extranjero”, en un filósofo incómodo, “maldito”, por haberse atrevido a desvelar las tiranías que esconde el nacionalismo.
Divergiendo de los intelectuales de referencia, Albert Camus (que había abandonado en 1937 el Partido Comunista francés justo cuando todo el mundo se afiliaba a él) no silenció la vergüenza del pacto germano-soviético. Tampoco los asesinatos que ejecutaban los líderes del marxismo-stalinismo. Y por exponer esta sumarísima verdad era expulsado, cual hereje, del “Grupo de Saint Germain”, liderado por Sartre. Éste responde a su antiguo amigo en la revista Temps Modernes (agosto de 1952, nº 82). Y en su artículo Los comunistas y la paz argumenta a favor de la política de Stalin y declara, en clara alusión a Camus, que “un anticomunista es un perro”. Recordemos que Sartre opinaba que “no hay que despertar a Billancourt”, frase con la que hacía hincapié en no facilitar a la clase obrera evidencias de los campos de concentración en la U.R.S.S.
Disidente, distante y distinto, a contracorriente, Albert Camus no queda atrapado en la falacia de perpetrar el mal para conseguir el bien. Y es que Camus tiene a su favor oponerse a las jaulas ideológicas de la filosofía y no acepta la incoherencia de pretender edificar una sociedad de ideales absolutos a partir del sufrimiento de mujeres y hombres. Esto explica por qué, en su antiplatonismo, critica con dureza implacable los grandes sistemas filosóficos de su época (existencialismo, marxismo, nazismo, fascismo, colonialismo…) y no tanto por el carácter inmutable que arrostran esas teorías a la hora de entender la Historia, que también, cuanto sobre todo porque en todas esas concepciones los individuos son transformados en marionetas y, por ende, sacrificados en el altar de las ideologías. Opuesto a los “ismos”, a Camus sólo le interesa el camino de la dignidad, no la artimaña de esconder y justificar las desdichas de los seres humanos bajo la tela de “conceptos-bandera”.
Pensamiento de “encrucijada”
Camus es un hombre solidario, un pensador independiente, un filósofo de la frontera que desde su percepción del poder advirtió los abusos que se cometen en nombre de la Ley y la Justicia. Y tal es su “engagement” o su compromiso con el ser humano que, en la perspectiva de ese argelino francés por el que corría sangre española, la vida lo baña todo. Y él que había luchado en la “Resistencia” será quien pida clemencia por el escritor “colaboracionista” R. Brasillach, sentenciado a muerte en 1945.
Muchos destacan la luminosidad incluso nietzscheana de su “pensée du midi” o de su exaltación a la vida mediterránea del “sur”. Yo de Camus prefiero rescatar ese pensamiento suyo de “encrucijada” arriesgado y prometeico que jamás se deja embriagar con las cumbres de la alta política ni enredar en los juegos dialécticos de la farsa filosófica.
Ni víctimas ni verdugos
Difícil de entender en un mundo arrastrado por la ilógica, Camus se enfrentó a la oscuridad del miedo, viniera del lado de donde vinera, y abogó, una vez estallado el conflicto colonial de Argelia (1954-1962), por la paz, por la prudencia, por el federalismo, por la generosidad política de ambas partes, por la política de integración, por ayudar a conceder medidas de gracias a los argelinos condenados a muerte, por restablecer, en suma, la concordia ciudadana.
Sin tibiezas, y en desacuerdo con ambos bandos, reprendió el uso de la tortura, la instrumentalización del asesinato colectivo en las estrategias militares de Francia. Pero igualmente criticó la caída al absurdo de ciertos grupos argelinos que recurrían al terrorismo como puerta de salvación. Su postura rebelde, poco dada a los cajones de sastre, nunca fue grata: en Francia era considerado sospechosamente “africano”. En Argelia, su tierra de nacimiento, se le tipificaba “pied-noir”, francés residente en Argelia que encarna el espíritu colonial de los conquistadores. En ambos lados, Camus fue tachado de indiferente a la causa nacionalista.
Sin embargo, Camus cuya única posición fue la defensa de la vida se aleja de cualquier legitimación de la violencia. Y rehuyendo los lugares comunes de la discusión política rompió y destrozó los clichés al uso. Es más, como el célebre filósofo pacifista Pierre-Joseph Proudhon, no se dejó llevar por el derramamiento de sangre que conllevan las batallas ideológicas. De ahí que no encontrara justificación alguna a la guerra brutal ejercida por las fuerzas del Estado. De ahí, asimismo, que privara a las tácticas fascistas del F.L.N. de cualquier validez.
Contra la guerra
Incomprendido y difícil de comprender en un siglo, el siglo XX, lleno de guerras y odios causados por los nacionalismos, un 12 de diciembre de 1957 sus palabras levantarían polvareda en la Maison des étudiants de Estocolmo en el momento en que él, Albert Camus, a raíz de la obtención del Premio Nobel de Literatura, responde tras ser preguntado por Argelia: “He condenado siempre el terror. Debo condenar también el terrorismo que se ejerce ciegamente en las calles de Argelia, por ejemplo, y que un día puede herir a mi madre o a mi familia. Creo en la justicia, pero yo defenderé a mi madre antes que a la justicia”.
Ya lo había señalado dos días antes durante su discurso de recepción del Premio Nobel: el rol del escritor “por definición no puede ponerse hoy al servicio de los que hacen la historia: está al servicio de los que la sufren. [… ] Sean cuales sean nuestros defectos personales, la nobleza de nuestro oficio siempre echará raíces en dos compromisos difíciles de mantener: la negativa a mentir sobre lo que se sabe y la resistencia a la opresión”.
Cerca de los parias, de ellos aprendió la humildad y reivindicó la esperanza. Y no solo eso. Camus intentó no caer en los peligros de los artificios, en los riesgos de una inteligencia embustera. De ahí que él no deseara para su país “ninguna forma de grandeza, ni la de la sangre ni la de la mentira” porque, en su opinión, la grandeza era una invención que genera soberbia y fanatismo.
Una cosa más. Él no fue un intelectual complaciente con el poder ni un sabio alambicado, cosa que algunos le reprochan. Y es que, a diferencia de la mayoría, Camus buscó calmar su sed en las aguas de la duda saludable y lejos, igual que hizo el viejo Pirrón, de los desiertos de la intolerancia. Es más, por su compromiso con la verdad, se empeñó en retratar la carnalidad de la existencia y quiso en sus escritos periodísticos, novelísticos y… filosóficos dar testimonio sin censuras ni equívocos, de las desdichas, de los dolores, de la muerte de las personas reales. Quizá por eso, diría Camus, “no estoy hecho para la política porque soy incapaz de desear o de aceptar la muerte del adversario”.
Filósofo “maldito”
Desde la vida que reivindica la vida nacía su hondo antiescolasticismo. Y de la salvaguardia incondicional de la vida brotaba ese genial inconformismo ockhamista suyo que le conducía a refutar las ideologías de las avanzadillas. Y a escapar de la “hýbris”, de la desmedida de los Savonarolas de su época. Y si su actitud, analíticamente desconfiada y brutalmente lúcida, llegó a provocar ríos de incomprensión, de discrepancia entre sus contemporáneos, con su ensayo El hombre rebelde (1951) Camus sería convertido en un “extranjero”, en un filósofo incómodo, “maldito”, por haberse atrevido a desvelar las tiranías que esconde el nacionalismo.
Divergiendo de los intelectuales de referencia, Albert Camus (que había abandonado en 1937 el Partido Comunista francés justo cuando todo el mundo se afiliaba a él) no silenció la vergüenza del pacto germano-soviético. Tampoco los asesinatos que ejecutaban los líderes del marxismo-stalinismo. Y por exponer esta sumarísima verdad era expulsado, cual hereje, del “Grupo de Saint Germain”, liderado por Sartre. Éste responde a su antiguo amigo en la revista Temps Modernes (agosto de 1952, nº 82). Y en su artículo Los comunistas y la paz argumenta a favor de la política de Stalin y declara, en clara alusión a Camus, que “un anticomunista es un perro”. Recordemos que Sartre opinaba que “no hay que despertar a Billancourt”, frase con la que hacía hincapié en no facilitar a la clase obrera evidencias de los campos de concentración en la U.R.S.S.
Disidente, distante y distinto, a contracorriente, Albert Camus no queda atrapado en la falacia de perpetrar el mal para conseguir el bien. Y es que Camus tiene a su favor oponerse a las jaulas ideológicas de la filosofía y no acepta la incoherencia de pretender edificar una sociedad de ideales absolutos a partir del sufrimiento de mujeres y hombres. Esto explica por qué, en su antiplatonismo, critica con dureza implacable los grandes sistemas filosóficos de su época (existencialismo, marxismo, nazismo, fascismo, colonialismo…) y no tanto por el carácter inmutable que arrostran esas teorías a la hora de entender la Historia, que también, cuanto sobre todo porque en todas esas concepciones los individuos son transformados en marionetas y, por ende, sacrificados en el altar de las ideologías. Opuesto a los “ismos”, a Camus sólo le interesa el camino de la dignidad, no la artimaña de esconder y justificar las desdichas de los seres humanos bajo la tela de “conceptos-bandera”.
Pensamiento de “encrucijada”
Camus es un hombre solidario, un pensador independiente, un filósofo de la frontera que desde su percepción del poder advirtió los abusos que se cometen en nombre de la Ley y la Justicia. Y tal es su “engagement” o su compromiso con el ser humano que, en la perspectiva de ese argelino francés por el que corría sangre española, la vida lo baña todo. Y él que había luchado en la “Resistencia” será quien pida clemencia por el escritor “colaboracionista” R. Brasillach, sentenciado a muerte en 1945.
Muchos destacan la luminosidad incluso nietzscheana de su “pensée du midi” o de su exaltación a la vida mediterránea del “sur”. Yo de Camus prefiero rescatar ese pensamiento suyo de “encrucijada” arriesgado y prometeico que jamás se deja embriagar con las cumbres de la alta política ni enredar en los juegos dialécticos de la farsa filosófica.
Ni víctimas ni verdugos
Difícil de entender en un mundo arrastrado por la ilógica, Camus se enfrentó a la oscuridad del miedo, viniera del lado de donde vinera, y abogó, una vez estallado el conflicto colonial de Argelia (1954-1962), por la paz, por la prudencia, por el federalismo, por la generosidad política de ambas partes, por la política de integración, por ayudar a conceder medidas de gracias a los argelinos condenados a muerte, por restablecer, en suma, la concordia ciudadana.
Sin tibiezas, y en desacuerdo con ambos bandos, reprendió el uso de la tortura, la instrumentalización del asesinato colectivo en las estrategias militares de Francia. Pero igualmente criticó la caída al absurdo de ciertos grupos argelinos que recurrían al terrorismo como puerta de salvación. Su postura rebelde, poco dada a los cajones de sastre, nunca fue grata: en Francia era considerado sospechosamente “africano”. En Argelia, su tierra de nacimiento, se le tipificaba “pied-noir”, francés residente en Argelia que encarna el espíritu colonial de los conquistadores. En ambos lados, Camus fue tachado de indiferente a la causa nacionalista.
Sin embargo, Camus cuya única posición fue la defensa de la vida se aleja de cualquier legitimación de la violencia. Y rehuyendo los lugares comunes de la discusión política rompió y destrozó los clichés al uso. Es más, como el célebre filósofo pacifista Pierre-Joseph Proudhon, no se dejó llevar por el derramamiento de sangre que conllevan las batallas ideológicas. De ahí que no encontrara justificación alguna a la guerra brutal ejercida por las fuerzas del Estado. De ahí, asimismo, que privara a las tácticas fascistas del F.L.N. de cualquier validez.
Contra la guerra
Incomprendido y difícil de comprender en un siglo, el siglo XX, lleno de guerras y odios causados por los nacionalismos, un 12 de diciembre de 1957 sus palabras levantarían polvareda en la Maison des étudiants de Estocolmo en el momento en que él, Albert Camus, a raíz de la obtención del Premio Nobel de Literatura, responde tras ser preguntado por Argelia: “He condenado siempre el terror. Debo condenar también el terrorismo que se ejerce ciegamente en las calles de Argelia, por ejemplo, y que un día puede herir a mi madre o a mi familia. Creo en la justicia, pero yo defenderé a mi madre antes que a la justicia”.
Ya lo había señalado dos días antes durante su discurso de recepción del Premio Nobel: el rol del escritor “por definición no puede ponerse hoy al servicio de los que hacen la historia: está al servicio de los que la sufren. [… ] Sean cuales sean nuestros defectos personales, la nobleza de nuestro oficio siempre echará raíces en dos compromisos difíciles de mantener: la negativa a mentir sobre lo que se sabe y la resistencia a la opresión”.
jueves, 23 de enero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
La mujer que tuvo un sueño antes que Luther King
La mujer que tuvo un sueño antes que Luther King
![]() |
| (Harriet Beecher Stowe) |
Para ser conscientes de la influencia que tuvo su obra en la concienciación contra el esclavismo en Estados Unidos, basta decir que cuando Stowe coincidió con Abraham Lincoln en 1862 este le dijo algo así como que estaba encantado de conocer a la mujer que había escrito el libro por el que había empezado aquella guerra, refiriéndose a la Guerra Civil de Estados Unidos.
En su último momento, y quizás mientras hacía repaso mental de su vida y sopesaba su colaboración a la abolición, Stowe pronunció estas palabras:
Tuve un sueño.Esta expresión es habitualmente asociada con Martin Luther King y su discurso de 1963 en Washington, que también tuvo un sueño en torno al racismo y al tratamiento de la población negra en Estados Unidos. Pero aunque la cita se asocia, y es, de Luther King, la primera vez que la pronunció un personaje relacionado con la abolición fue en 1896, y fue la autora de La Cabaña del Tío Ton.
El destrozo de las pensiones ya está en el BOE.
El destrozo de las pensiones ya está en el BOE.
El
Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy la Ley 23/2013, de 23 de
diciembre, reguladora del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización
del Sistema de Pensiones de la Seguridad Social. http://www.boe.es/boe/dias/2013/12/26/pdfs/BOE-A-2013-13617.pdf.
Detrás de éste
largo título no se esconde otra cosa que la pérdida de poder de compra de las
pensiones actuales y la reducción de las nuevas pensiones que se vayan
generando.
El mayor atropello a las pensiones ya está en el BOE y, en términos de conflictividad laboral,
social y política, ha pasado con más pena que gloria sin que el Gobierno del PP
haya tenido ningún desgaste. Este asunto lo he tratado varias veces en mi
comentario de los lunes de “Palencia en la Onda” en Onda Cero.
El 25 de septiembre decía:
“Veo
con asombro no exento de preocupación la parálisis sindical de UGT y
Comisiones. Además de informes, estudios y ruedas de prensa sin contenido
movilizador alguno, qué ¿a esperar que nos adormezcan en la mesa del dialogo
social, a convocar a destiempo alguna movilización de perfil bajo o a decir, al
final, que hemos evitado males mayores o asegurado el sistema público como en
2011? Entonces ya cometimos el error de asumir una reforma del PSOE,
partido ahora con la credibilidad muy
menguada en este tema, y que abrió el camino a ésta asumiendo un factor de
sostenibilidad que ahora, manipulado, empeorado y adelantado de 2017 a 2019 nos
restriegan.
Las vacaciones de verano, hasta para
mí, ya terminaron compañeros”.
Pues de vacaciones a vacaciones y
entre medias, ni asambleas ni campañas explicativas ni nada. Si acaso una
manifestación a finales de noviembre con la reforma de las pensiones como un
tema más en la convocatoria. Tengo que reconocer el esfuerzo de explicación que
ha hecho el Frente Cívico de Palencia (http://fcsmpal.foroactivo.com/)
con charlas en barrios de la capital y pueblos.
Este mismo lunes, reiteraba:
“También,
lamentablemente, se confirmó la reforma de las
pensiones actuales y, sobre todo, futuras de todos nosotros. Pronto estará en al BOE el mayor atraco
conocido en esta materia sin que los sindicatos hayan pasado de las palabras a
los hechos, de los amagos de confrontación al conflicto, limitándose a
presentar sesudos estudios sobre las consecuencias de la reforma. No lo
entiendo o es que va a ser verdad lo que
me decían mis críticos en la UGT, que soy un antiguo, un sindicalista de trinchera”.
Cuando lean la Ley en el BOE va a
ser difícil que lleguen a entender nada. La norma tiene dos partes, una sobre
la “sostenibilidad” futura del sistema público de pensiones y, otra, sobre
el nuevo sistema de incrementar año a
año las pensiones, empezando por el próximo 2014 que va a subir un 0,25%, lo
que no da ni para pagar la mitad de lo que va a subir la luz, el agua, el gas….
Todo
se reduce a dos formulitas que nadie va a entender pero todos vamos a sufrir en
forma de menores pensiones:
1.-
Factor de sostenibilidad (cuánto más pequeña va a ser la pensión inicial de un
nuevo pensionista en relación con el incremento de la esperanza de vida).
Si nos da por morir más viejos, menor
será la pensión. Claro que cada día es más difícil creerse que la esperanza de
vida va a seguir aumentando cuando el Estado de Bienestar se desmorona y la
sanidad, desde el nacimiento hasta la muerte, se deteriora para las clases
populares.
La
formulación matemática del factor de sostenibilidad, es la siguiente:
FSt
= FSt-1 * e*67
Siendo:
FS = Factor de
sostenibilidad.
FS2018
= 1.
t = Año de
aplicación del factor, que tomará valores desde el año 2019 en adelante.
e*67 = Valor que se calcula cada cinco años y que
representa la variación interanual, en un periodo quinquenal, de la esperanza de
vida a los 67 años, obtenida ésta según las tablas de mortalidad de la
población pensionista de jubilación del sistema de la Seguridad Social.
2.-
Índice de revalorización anual de las pensiones. (cuánto se van a incrementar
año a año esas pensiones medias de jubilación que el 75% son inferiores a 1.000 euros). Cuando la economía
vaya bien, o el Gobierno de turno quiera que creamos que vaya bien porque hay
Elecciones a la vista, “podrán” incrementarse hasta un 0,5% por encima del IPC
previsto (no el real) y, cuando se quiera que no suban, pues un incremento del
0,25% como el próximo año. Todo esto lo pone en la siguiente fórmula:
- Las pensiones se incrementaban
anualmente según el IPC previsto.
- Si el IPC de noviembre a noviembre
era superior al IPC previsto, se actualizaba la pensión en la diferencia.
- La diferencia entre el IPC
previsto y el IPC real de noviembre a noviembre se abonaba a los pensionistas
en una paga en enero del año siguiente.
NUNCA SE PERDIA PODER ADQUISITIVO, a
partir de ahora los pensionistas vuelven a ser instrumento electoral y verán
sus pensiones subir nada, menos o más según haya elecciones.
Termino, no soy optimista en cuanto a que esta reforma pueda ser revertida en el futuro se diga lo que se diga y sigo pensando que lo único que hace viable el sistema es no ya sólo el número de trabajadores sino la calidad de los empleos y el nivel de los salarios. Si el horizonte es que donde había un empleo a tiempo total vaya a haber dos, o tres, a tiempo parcial con salarios por debajo del SMI, el futuro de las pensiones públicas es ciertamente oscuro.
Si los pensionistas se desentienden de los problemas laborales y salariales de los trabajadores actuales, si una mayoría de la sociedad sigue alegrándose de que los empleados públicos tengamos las mismas bases de cotización a la Seguridad Social que en 2006, nosotros mismos, las clases populares estaremos ayudando a lo que el PP quiere que no es otra cosa que llevarnos a pensiones de subsistencia. Las cotizaciones, los salarios de los actuales trabajadores, son lo que pagan las pensiones de ahora, no seamos gilipollas que bastante lo hemos sido en estos meses mirando para otro lado. Feliz Navidad.
Termino, no soy optimista en cuanto a que esta reforma pueda ser revertida en el futuro se diga lo que se diga y sigo pensando que lo único que hace viable el sistema es no ya sólo el número de trabajadores sino la calidad de los empleos y el nivel de los salarios. Si el horizonte es que donde había un empleo a tiempo total vaya a haber dos, o tres, a tiempo parcial con salarios por debajo del SMI, el futuro de las pensiones públicas es ciertamente oscuro.
Si los pensionistas se desentienden de los problemas laborales y salariales de los trabajadores actuales, si una mayoría de la sociedad sigue alegrándose de que los empleados públicos tengamos las mismas bases de cotización a la Seguridad Social que en 2006, nosotros mismos, las clases populares estaremos ayudando a lo que el PP quiere que no es otra cosa que llevarnos a pensiones de subsistencia. Las cotizaciones, los salarios de los actuales trabajadores, son lo que pagan las pensiones de ahora, no seamos gilipollas que bastante lo hemos sido en estos meses mirando para otro lado. Feliz Navidad.
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Marga Canalejo Ella es, ante todo y sobre todo una profesional, y sabe....que los globos son, sólo eso, Globos. Blufh$$$$ que, o bien ...
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